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Cómo darle un extra de salud al pelo

El pelo presenta unas características y condiciones propias de cada persona, haciendo que no todos los cabellos luzcan el mismo aspecto, y es por ello que los cuidados son diferentes para cada uno de ellos. Para aplicar un tratamiento que mejore y favorezca la salud del pelo, desde la clínica de medicina capilar MC360 recomiendan realizar, en primer lugar, un diagnóstico capilar que determine cuál es el estado del cabello y cuáles son los fármacos o productos que mejor pueden solucionar el problema. 

Para tratar y solventar la caída capilar, la doctora María Eugenia Segovia, experta capilar de MC360, enumera los fármacos disponibles y analiza cada uno de ellos teniendo en cuenta su efectividad y, también, sus efectos adversos: 

  • Finasteride y dutasteride. Ambos fármacos se utilizan en el tratamiento de la alopecia androgenética y actúan inhibiendo la enzima 5-alfa reductasa, que está presente en el folículo piloso y en la próstata, y lo que hace es inhibir la acción de la dihidrotestosterona, que es una hormona masculina responsable de la caída del cabello. La dutasterida, por su parte, es un inhibidor algo más potente, con un efecto más poderoso y duradero que el finasteride. 

Múltiples estudios abalan su efectividad y pueden utilizarse tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, en este último caso es recomendable suspender su uso durante el embarazo. Si nos referimos al finasteride, se aconseja esperar un mes para quedarse embarazada después de haberlo tomado, y respecto a la dutasterida, es conveniente esperar hasta seis meses. 

Los efectos de finasteride y dutasteride se comenzarán a notar a los cinco o seis meses de iniciar el tratamiento, y si se cesa su uso se irán perdiendo los beneficios, aproximadamente, a la semana de haberlo dejado, por lo se debe tener en cuenta que si se inicia el tratamiento habrá que mantenerlo de por vida. 

Existen posibles efectos adversos que pueden presentarse con una frecuencia menor del 3%, pero que son los más molestos y los principales motivos por los que los pacientes suelen abandonar dicho tratamiento. Se trata de una disminución de la libido y la disfunción eréctil, aunque están descritos a dosis más altas: 5 mg, que es las dosis que se utilizan para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata, pero en el caso de la alopecia androgenética, la dosis recomendada es de 1 mg. Está asociado a una disminución de la movilidad de los espermatozoides y del eyaculado, de forma que si se desea tener hijos, se debe suspender dicho tratamiento. “No obstante, es importante saber que estos efectos adversos son transitorios y reversibles que cesarían si se abandona el uso del finasteride”, reconoce la doctora María Eugenia Segovia. 

Ambos fármacos necesitan de una prescripción médica y no están financiados con el fin de tratar la alopecia, sin embargo sí para tratar la hiperplasia benigna de próstata. Además, el finasteride lo podemos encontrar en una formulación tópica de aplicación local. 

  • Minoxidil. Es un vasodilatador que estimula el crecimiento del pelo y que tiene una eficacia abalada mediante numerosos estudios científicos. Este fármaco provoca un engrosamiento del cabello y un retardo en la caída capilar, tanto en hombres como en mujeres. Aunque existen numerosas presentaciones, la dosis que mayor efectividad ha demostrado es al 5%, que es la de mantenimiento. 

El resultado será evidente a partir de los 6 o 12 meses desde su inicio y deberá seguirse el tratamiento de forma ininterrumpida, puesto que, de lo contrario, en aproximadamente un mes se volverá a la situación de origen.

Hay estudios que demuestran que la combinación de finasteride y minoxidil aumenta significativamente el peso del pelo en comparación con su uso de manera independiente.

Es un fármaco que también precisa de prescripción médica y los efectos secundarios que se han descrito hacen referencia al crecimiento de vello facial en zonas diferentes al cuero cabelludo, sobre todo en mujeres. 

  • Saw Palmetto. Es la fruta de la serenoa repens y se ha presentado como una alternativa natural a la toma de finasteride por vía oral sin ningún tipo de efecto secundario. “Sin embargo, no existe ninguna evidencia científica hasta el momento que lo abale para el tratamiento de la alopecia, con lo cual nosotros desaconsejamos su uso debido a que no podemos basarnos en ninguna evidencia”, apunta la doctora de MC360. 
  • Vitaminas. En ocasiones, la caída del cabello se puede deber a un déficit de nutrientes y más concretamente puede provocarse por una hipovitaminosis. Sin embargo, la eficacia de las vitaminas como tratamiento anticaída aún debe de ser probada. “Son muchas las formulaciones existentes que contienen principios que teóricamente aumentan el metabolismo celular del folículo, estimulando la síntesis de ADN y reforzando la producción de las estructuras queratínicas del cabello, como pueden ser la vitamina B6, B5 y sus derivados como el Pantenol, la Biotina, la vitamina H y la cisteína”, señala la doctora María Eugenia Segovia, que especifica que existen otros nutrientes que se pueden incorporar para ayudar a frenar la caída del cabello son el hierro, el fósforo, el yodo y el magnesio.